Hoy las empresas se ven enfrentadas al desafío de integrar la sostenibilidad en el corazón de su estrategia corporativa. Lejos de ser una moda pasajera, los factores ESG (ambientales, sociales y de gobernanza, por sus siglas en inglés) se han convertido en una dimensión clave para evaluar el desempeño, los riesgos y las oportunidades de las organizaciones en el largo plazo.
“Lo importante aquí es centrarnos en los factores ESG que son relevantes para la empresa como un todo”, explica José Tessada, jefe de programa del curso Sustentabilidad corporativa: elementos clave para el desarrollo de la estrategia. “Por ello, la idea es pensar en cuáles tienen realmente relación con lo que la empresa hace y su entorno directo en esta operación. Es una mirada de largo plazo”, agrega. Según el académico, esta visión estratégica permite alinear el propósito de la organización con su impacto ambiental y social, sin perder de vista el retorno financiero.
Desafíos actuales y una nueva forma de mirar el negocio
El jefe del programa destaca dos desafíos urgentes para avanzar hacia una sostenibilidad efectiva. El primero es que las organizaciones se abran a descubrir cómo contribuyen a un desarrollo sustentable a través de su actividad principal. Para él, no se trata de acciones paralelas, sino de repensar el modelo de negocio. “Por ejemplo, un banco puede ver cómo sus productos pueden ayudar a una transición hacia energías limpias o mejorar el acceso a vivienda; y en ese paso descubrir mejores maneras de hacerlo. Una multitienda puede ver que sus empaques y embalajes pueden tener un segundo uso, o cómo un cambio puede generar ahorros para la organización, pero también mejorar los efectos ambientales”, complementa el experto.
El segundo desafío es derribar el mito de que sostenibilidad y rentabilidad están en conflicto. “No es cierto que moverse hacia lo sustentable deba ir contra lo financiero. Bien ejecutada y planeada, la estrategia de sustentabilidad puede generar mayores beneficios. Las medidas que se adopten deben tener un ‘caso de negocio’”, finaliza José Tessada.
Un enfoque práctico y conectado con la estrategia (usando criterios ESG)
Lucía Martínez Caro, académica del curso Sustentabilidad corporativa: elementos clave para el desarrollo de la estrategia y especialista en sostenibilidad corporativa, complementa esta visión poniendo énfasis en los marcos y regulaciones clave que hoy guían a las empresas. “En el curso revisamos marcos y estándares que hoy son referencia global para el diseño de estrategias de sostenibilidad, como GRI, SASB y TCFD, entre otros”, señala.
Más allá de los estándares, el programa se enfoca en cómo construir una estrategia de sostenibilidad realmente integrada al negocio. “Un aspecto que los alumnos valoraron mucho el año pasado fue la revisión de casos reales de organizaciones que traían ellos mismos. Más de alguno comentó que ‘ahora sabía por dónde partir’”, relata la docente.
Desde el punto de vista normativo, las exigencias son crecientes. “Hoy las empresas enfrentan un marco regulatorio cada vez más demandante. En Chile, además de la Ley REP, la Ley Marco de Cambio Climático y los Acuerdos de Producción Limpia, se suman exigencias como las de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) en términos de reportería de aspectos ESG”, advierte Lucía Martínez. A esto se suma la presión desde clientes (empresas líderes ya están evaluando a sus proveedores con criterios ESG), consumidores y talentos, lo que obliga a las organizaciones a pasar de una postura reactiva a una estratégica.
Sostenibilidad como eje del negocio
Una de las claves del curso es enseñar a evitar el enfoque fragmentado. “El error más común en el cual caen muchas compañías es tratar la sostenibilidad como un proyecto aislado”, afirma la profesora. Por ello, el enfoque del programa incluye herramientas prácticas para analizar la cadena de valor, identificar riesgos y oportunidades, e integrar acciones sostenibles en la estrategia corporativa.
La colaboración interna también es fundamental. “Trabajamos cómo llevar este análisis de forma práctica y multidisciplinaria, involucrando a distintas áreas de la organización y no solo al área de sostenibilidad”, destaca Lucía Martínez.
Este enfoque es particularmente desafiante —pero igualmente necesario— en el sector público. “En empresas públicas o estatales, la sostenibilidad enfrenta un doble desafío: responder a las expectativas ciudadanas, al tiempo que deben mantener eficiencia y competitividad. Es importante recordar que cuando hablamos de “triple Impacto” en materia de Sostenibilidad nos referimos al económico, ambiental y social, y esto corre también, como desafío, para las empresas públicas”, complementa la docente.
Una invitación a transformar la gestión
Ambos académicos coinciden en que el curso está diseñado para ejecutivos que deseen pasar de la intención a la acción. “Lo que buscamos es que dentro de las empresas se deje de ver la sostenibilidad como un conjunto de acciones aisladas y se comience a gestionar con una mirada estratégica. Los participantes no solo obtienen conocimientos teóricos, sino también herramientas aplicables que les permiten estructurar un plan de sostenibilidad conectado con los objetivos de negocio”, enfatiza Lucía Martínez Caro.
Por su parte, José Tessada concluye que el gran aprendizaje del programa es comprender que sostenibilidad y estrategia no son caminos paralelos, sino que avanzan de la mano. “Entender cómo integrar estrategia y mirada de sustentabilidad permite avanzar en ambas dimensiones guiando la toma de decisiones en la organización”, concluye el jefe de programa.
Si estás interesado en profundizar más sobre esta materia, te invitamos a conocer el curso Sustentabilidad corporativa: elementos clave para el desarrollo de la estrategia que tiene Educación Continua UC para ti.